Diario de un entrenador de Blood Bowl

Hace calor…

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Empieza a hacer calor en la calle, bastante más que el que nos gustaría… Y también en el campo de Blood Bowl.

Mi tercer partido de liga con Nigrománticos me enfrentaba a Reyes Funerarios, un rival al que llegaba con bastante respeto. Cuatro momias siempre imponen, especialmente cuando todavía estoy aprendiendo a manejar el equipo y aún no tengo la fluidez suficiente para tomar decisiones rápidamente.

El partido se fue por encima de las tres horas porque ninguno de los dos terminaba de encontrar velocidad en sus turnos. Había demasiadas opciones sobre la mesa, demasiadas amenazas y demasiadas decisiones que requerían unos segundos más de reflexión.

Por si eso fuera poco, Nuffle decidió que el protagonista del encuentro sería el clima: CALOR SOFOCANTE.

En la primera parte fueron mis lobos los que decidieron aquello de “corre tú que a mí me da flato“. Ambos acabaron descansando en el banquillo mientras sus compañeros intentaban sacar adelante el partido.

En la segunda parte el calor decidió cambiar de objetivo y llevarse a mis dos gólems, me quería morir, sin golems contra momias, se venía la carnicería.

La cruzada contra las momias

Antes de empezar el partido mi objetivo era ganar haciendo TD. Pero si se cae una momia… No iba a decir que no a ese regalito.

Durante buena parte de la primera parte me dediqué descubrir si aquellas montañas de vendas tenían algún punto débil.

2…3…4 turnos, y nada, que no caía. Bueno, uno sí, mi línea expulsado, pero cero momias.

Muy desesperante que esa momia estuviera bendecida por los dados

Lo divertido es que después de fracasar repetidamente con faltas perfectamente planificadas, apareció un blitz aislado sobre otra momia.

KO.

Primer intento.

A veces Blood Bowl parece una comedia escrita por alguien con muy mala leche.

Entre ese KO y otra momia ausente gracias al calor sofocante, conseguí pasar buena parte del partido con únicamente dos de las cuatro momias sobre el terreno de juego. Y eso cambió completamente el encuentro.

Cuando menos es más

Mi rival tuvo un día complicado con los dados.

Hubo al menos dos dobles calaveras repetidas con rerroll y más de un bloqueo a un dado que terminó exactamente como nadie quería que terminase.

Aunque siendo sinceros, creo que parte del problema no estuvo únicamente en los dados.

Durante muchos momentos pareció obsesionado con golpear cualquier cosa que estuviera a distancia de placaje. Incluso cuando la situación del partido quizá invitaba a ser un poco más conservador.

La duda del stall

Hubo un momento del partido que me dejó pensando después de recoger las miniaturas.

Con el encuentro bastante controlado, opté por forzar el stall. Incluso llegué a realizar acciones innecesarias buscando provocar un turnover que cerrase mi turno sin anotar.

Mientras no marcase, las momias seguían en el banquillo y mientras las momias seguían en el banquillo, el partido era mucho más sencillo..

Pero sigo sin tener claro si fue la decisión correcta porque quizá debería haber anotado antes y buscar más touchdowns.

Final feliz

Lo que sí está claro es que el resultado fue un contundente 2-0.

Victoria limpia.

Sin lesiones graves que lamentar y con algunas buenas noticias para el desarrollo del equipo.

Uno de los ghouls ya tiene Placar, una habilidad que siempre se siente como un antes y un después para cualquier jugador destinado a tocar balón.

El otro recibió una habilidad aleatoria y acabó obteniendo Proteger el Cuero. No es exactamente una habilidad de esas que te hacen replantearte un roster entero, pero tampoco es la peor. Seguramente termine encontrando momentos donde resulte más útil de lo que parece sobre el papel.

Y así, casi sin darme cuenta, los Nigrománticos empiezan a parecer un equipo de verdad.

La próxima parada serán las Amazonas.

Y si algo he aprendido de este partido es que quizá las momias daban miedo.

Pero al menos no esquivan a 3+.

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By Elbos
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