La segunda jornada de la liga de Runesword me enfrentó a un rival que, antes incluso de empezar el partido, ya había conseguido despertar mi envidia.
Los dados.
Y es que cualquiera que juegue torneos con cierta frecuencia sabe exactamente de qué hablo. Hay jugadores que utilizan dados donde distinguir un POW de un Desquilibrado requiere un máster en interpretación de símbolos arcanos. Dados preciosos, sí, pero imposibles de leer desde el otro lado de la mesa.
Los suyos eran todo lo contrario. Claros, elegantes y perfectamente legibles.
Además funcionaban.
Y vaya si funcionaban.
(más…)