Diario de un entrenador de Blood Bowl

Post Partido 3 – Liga Runesword

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Después de un comienzo de liga complicado, llegaba la tercera jornada con una sensación muy clara: hacía falta una victoria.

El equipo seguía acusando las bajas de las jornadas anteriores y la clasificación empezaba a ponerse cuesta arriba. Enfrente me esperaba otro rival que tampoco atravesaba su mejor momento. Sus Hombres Lagarto llegaban sin Kroxigor, con solo cinco Saurios disponibles y una plantilla bastante castigada.

Era uno de esos partidos donde ambos entrenadores tenían más motivos para mirar la enfermería que el banquillo.

Nuffle también juega

Antes incluso del saque inicial llegaron los incentivos.

Mi rival decidió invertir en tres Plegarias de Nuffle, cuyos resultados fueron 7, 6 y 5.

Una de ellas pretendía complicarme el partido otorgando Solitario a uno de mis jugadores… con la mala suerte de que el elegido ya era un jornalero.

La otra sí me preocupó bastante más. Uno de sus Saurios recibió Golpe Mortífero, convirtiéndose en una auténtica amenaza cada vez que declaraba un placaje.

Por suerte, no consiguió rentabilizar esa ventaja como seguramente habría esperado.

Un partido de paciencia

Los primeros turnos fueron bastante cerrados y con intercambio de golpes que yo intentaba evitar a toda cosa. Mi rival estaba abusando de su Fuerza 4, eso sumado a que mi equipo no esquiva bien estaba bastante nervioso de que me dejase en inferioridad numérica.

Los Saurios seguían imponiendo muchísimo respeto y encontrar un hueco no era nada sencillo. Hubo que mover el balón con calma, buscar apoyos y esperar el momento adecuado.

Y ese momento llegó gracias a un pequeño detalle.

Mi rival recolocó uno de sus jugadores para reforzar una zona del campo… pero sin querer debilitó otra.

Cambió un Eslizón clave que estaba protegiendo una zona del campo.

Pero ese pequeño movimiento abrió un carril que antes no existía.

Mi rival estaba esperando un pase en mano o algo parecido, no esperaba que yo entrase directo como un cuchillo.

Y terminé anotando el 1-0 con mi lobo John Landis.

Una buena lección de que, muchas veces, Blood Bowl no lo decide una gran jugada, sino una casilla mal cubierta.

Un regalo inesperado

La primera parte todavía guardaba una sorpresa.

En el evento de patada inicial apareció Tiempo Muerto.

Un turno extra, y en la tienda de Gen X. El dueño se iba a enfadar 😅.

No es un resultado que aparezca todos los días y cambia completamente la gestión del reloj y ya ibamos lentos.

Ambos entrenadores disponíamos de una oportunidad más para mover ficha y eso siempre obliga a replantear los últimos compases de cada mitad.

No me acuerdo de mis habilidades

Suelo prepararme el equipo con días de antelación, poniendo las peanas, las habilidades… Y se me olvida la que más me podría haber servido. Uno de mis Fantasmas tiene Apartar que hace que puede desplazar a los rivales hacia donde yo quiera cuando sale un empujar o en este caso la podría aplicar aunque los Eslizones con más efectividad ya que me esquivan.

Podría haber cambiado bastante su defensa con este arma.

Intentaré que no se me olvide.

El error que decidió el partido

La segunda parte terminó resolviéndose por una decisión que, personalmente, me pareció precipitada.

Mi rival intentó acelerar el ataque realizando varios Rush para ganar unas casillas que, desde mi punto de vista, todavía no necesitaba.

Nuffle decidió intervenir.

Uno de esos Rush terminó con un jugador por los suelos y el balón quedó completamente expuesto.

No desaproveché la oportunidad.

Recuperé la posesión, lancé el contraataque y John Landis volvió a cruzar la línea de touchdown para colocar el 2-0 en el marcador.

Parecía el golpe definitivo.

Un final con suspense

Pero los Hombres Lagarto no habían dicho su última palabra.

Hubo momentos para el susto en el que con su fuerza bruta me envió a varios de mis jugadores a la enfermería.

En los últimos compases del encuentro consiguieron completar una buena jugada de pase y muchas esquivas consigue recortar distancias hasta el 2-1.

No hubo tiempo para mucho más.

Tras algo más de tres horas de partido, el árbitro señaló el final y la victoria se quedó de mi lado.

El héroe inesperado

Más allá del resultado, hubo un jugador que se llevó buena parte del protagonismo.

Mi Gólem, Guillermo Del Toro, abrió el partido enviando a un Eslizón a la enfermería en el turno dos y Nuffle terminó premiando su actuación con el MVP del encuentro.
No suele acaparar titulares.

No marca touchdowns.

No hace carreras espectaculares.

Pero cada vez está demostrando más por qué los Gólems son una pieza tan importante en un equipo Nigromántico.

Una victoria que hacía falta

El 2-1 sabe especialmente bien.

Fue un encuentro en el que hubo que tener paciencia, esperar el error del rival y aprovechar las oportunidades cuando aparecieron.

Mis felicitaciones a mi rival Oscar por siempre su buena actitud y siempre queriendo aprender a jugar mejor.

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1 comentario

  • Partidazo! Muy guapo leerlo y recordar la tarde que echamos. Partido muy divertido, aprendi un monton! Gracias por crear ese buen ambiente 🏉👌🏻

By Elbos
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